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lunes 11 de junio de 2007

Torcer a la derecha


Hace casi una década, en agosto de 1998, el profesor Mark Lilla declaraba muerto el espíritu del 68 en un artículo en The New York Times. Tomaba como referencia la celebración de entonces, cuando celebrarse el trigésimo aniversario de la fecha se había conmemorado ésta sin mayor controversia y con una avalancha de conferencias y libros que al poco tiempo se habían convertido en un desastre editorial. En la primavera de aquel año, los franceses no demostraron ni nostalgia ni furia, y poco se habían sentido inclinados a conocer un poco más de lo ocurrido aquel mes de mayo.
Quizá el profesor norteamericano se anticipó con el entierro, porque precisamente en mayo de este año el recién elegido presidente francés, Nicolas Sarkozy, reclamó que su triunfo significaba el final de la generación de la generación del 68. Pero lo cierto es que en Francia y en parte de Europa los electores ha preferido una vuelta a la derecha. La pregunta que cabe es si asistimos al fin de la izquierda europea o simplemente a su derrota.
Que el espíritu de la izquierda europea surgido tras los sucesos de mayo del 68 ha sido superado es cierto. Puede agregarse que en buena medida para bien. También no dejar de olvidar que ese movimiento fue en buena medida no una revitalización de la izquierda sino una renovación política que ayudó a poner fin a la izquierda tradicional europea, tal como se la conocía hasta esos momentos. Una izquierda nacida con ideales propios, pero que a partir del triunfo de la Revolución de Octubre había convertido su cuerpo ideológico con dos caras —una socialista y socialdemócrata y otra comunista— en dos fuerzas políticas que ensayaban alianzas y rencillas, encuentros y desencuentros, en dos fuerzas partidistas cada vez más distantes. A medida que la segunda —transformada en un apéndice de Moscú— iba acumulando fracasos y desprestigio, y era de hecho una fuerza reaccionaria, la otra avanzaba políticamente y llegaba al poder en varios países (Portugal, Francia, Italia y España) por la vía democrática.
El fracaso del ensayo de un supuesto ideal comunista determinó no sólo el fin de un sistema político, social y económico en varios países y la reducción de los partidos comunistas a una especie en vías de extinción. También ha implicado una crisis del ideal socialista en un sentido más amplio. Paradójicamente, si la incapacidad en la práctica de la aplicación del modelo comunista ruso (en sus variantes soviética, china o de otro tipo) fue la causa de su fin, el triunfo de las medidas y leyes logradas por los socialistas y políticos de izquierda ha terminado en ocasiones convertido en un freno para el desarrollo. Libre del muro de contención que significaba la existencia del campo socialista, el capitalista ha logrado un desarrollo incontenible a nivel mundial. Tarde o temprano, a Europa tenía que llegarle su hora.
Francia es en estos momentos el mejor ejemplo de ello. No es que en esta nación haya ocurrido un cambio de un gobierno de izquierda a otro de derecha. De hecho, tras la Segunda Guerra Mundial los franceses sólo han conocido dos mandatarios socialistas. En el caso de Sarkozy, su habilidad política le ha permitido criticar abiertamente una situación que el mismo ayudó a creer, desligándose de su pasado. Lo que llama la atención aquí es el programa político que le permitió el triunfo y que los franceses, al tener que escoger entre la izquierda y la derecha, ha optado por la última. Elección en que las personalidad, y el sexo, de los candidatos ha sido determinante. Es cierto. Pero que tendrá consecuencias en el futuro. Sobre todo ahora que el partido conservador Unión por un Movimiento Popular (UMP), que él preside, ha conseguido una amplia mayoría en la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas, con el 39.56% de los votos. El triunfo ideológico del presidente francés es lo que vale la pena resaltar, porque su plataforma está muy influida por el ideal neocon norteamericano y su propuesta de un conservadurismo compasivo se parece demasiado a la del presidente estadounidense George W. Bush, que de compasivo no ha tenido nada. Aunque el UMP se promueva como un partido de centro-derecha, es en realidad un partido de derecha, y su líder un reaccionario.
Este punto es clave, y no está utilizado en este comentario como un calificativo, sino en el sentido político de que la propuesta de Sarkozy para resolver los problemas de Francia no se fundamenta en ideas avanzadas sino en un viejo discurso de derecha, que enfatiza el individualismo a cambio de reducir los logros sociales. Lo hace con una táctica populista y una estrategia fundamentada en el miedo, el mismo instrumento que una y otra vez utilizó Bush para imponerse en las urnas y en sus propuestas. Una mezcla de autoritarismo y populismo en un gobernante activo. Una especie de Hugo Chávez a la francesa.
Lo que ha faltado a Francia es un mandatario al estilo de Blair, al que se debe criticar por su apoyo incondicional a Bush y el llevar a Gran Bretaña a ser un miembro clave de la invasión a Irak, pero al que hay que reconocer su sagacidad política para transformar el laborismo británico.
Además de la falta de una alternativa novedosa por parte de la izquierda francesa, al triunfo de Sarkozy han contribuido en buena medida los votantes de Le Pen, franceses cansados de la situación de frustración e inseguridad social y ciudadana que gobernantes y líderes políticos han tratado de remediar con medias tintas hipócritas y parches irresponsables, no sólo en Francia sino en toda Europa (Ver Cuaderno Mayor).
Aunque el fenómeno Sarkozy no puede ser equiparado con el triunfo de Angela Merkel en Alemania, en el 2005, y tampoco con la victoria de Fredrik Reinfeldt en Suecia, y Jyrki Katainen en Holanda, sí forma parte de este ascenso de la derecha europea, así como del retroceso de los socialistas, quienes acaban de ser derrotados ampliamente en Bélgica, donde el democristiano y nacionalista flamenco Yves Leterme es desde el más firme candidato a convertirse en próximo primer ministro. Todo estas victorias cierran un círculo alrededor del gobierno del español José Luis Rodríguez Zapatero, cuyas posibilidades de reelección el próximo año están cada vez más lejanas. Precisamente la estrategia que viene utilizando cada vez con mayor éxito su rival, Mariano Rajoy, es precisamente el miedo.
Si la izquierda europea no logra reformarse, seguirá perdiendo terreno. No frente a una derecha que ha encontrado un nuevo camino, sino que se repite victoriosamente.
Ver en Cuaderno Mayor:
La Francia extrema (11 de junio de 2007).
El nuevo odio a la democracia (10 de febrero de 2007).
¿Nueva derecha? O la reinvención del populismo frente al vacío de la izquierda (10 de febrero de 2007).
Ver en El Abicú Liberal:
La socialdemocracia europea en crisis (2), por Jorge A. Pomar.
Fotografía: el presidente francés Nicolas Sarkozy (centro) estrecha las manos de sus seguidores tras visitar una escuela secundaria en Valdeblore, en el sur de Francia (Patrick Kovarik/AP).

17 Comments:

Anonymous Anónimo said...

de una cosa q francia y los franceses tienen q abrir los ojos es de la inmigracion cresciente q existe en el pais ,en pocos años tomaran el lugar de los nacionales en la decisiones mas importantes

7:23 AM  
Blogger Fantomas said...

La pregunta que cabe es si asistimos al fin de la izquierda europea o simplemente a su derrota.

Esto se venia venir Armengol. Espero que este movimiento crezca en especial en Europa. Te aseguro que Zapatero es el proximo. Los socialistas no tienen nada que buscar en España en las proximas elecciones

8:57 AM  
Anonymous Anónimo said...

Una verdadera ridiculez afirmar que Sarkozy es un Chavez a la francesa: revela desconocimiento y sobre todo, ligereza.

Ademas, quien afirma esto es el mismo que alguna vez justifico algunas de las medidas de Chavez y pidio tiempo y oportunidades para el gorila fascistoide venezolano.

Sarkozy solo lleva unas semanas en la presidencia, y ya se apresura a calificarlo.

Triste.

9:54 AM  
Anonymous Anónimo said...

Eres realmente inreresante y aleccionador cuando analisas el mundo actual. Por eso me desconsuela cuando tratas a los cubanso de miami con tanta crudesa y hasta odio,mas cuando lo planteas en terminos generales. Que lastima.

10:35 AM  
Anonymous Bastida said...

Muy instructivo tu analisis.Seria bueno que la izquierda Europea(y por que no,la latinoamericANA TAMBIEN,PARA evitar errores futuros)tuvieran acceso a este material.Pienso les seria de utilidad,un llamado de atencion.
Algunos te catalogan de izquierdista(realmente lo menos importante es si es cierto o no)
Lo verdadero es que una izquierda fuerte(con una derecha acorde a los tiempos)aseguran la estabilidad en las diferentes regiones del planeta.
Nunca es aconsejable la balanza de un solo lado.
El que tenga dudas de una mirada al estado en que se encuentra este pais(economico,politico y social)en la actualidad,comparelo con la situacion que existia cuando nuestro presidente llego al poder.Teniendo mayoria en ambas camaras el desastre no puede ser mayor.
Por supuesto los democratas deben ser muy juiciosos,si no ocupan el lugar que les corresponde les puede seguir costando caro.

3:28 PM  
Anonymous j. ferrer said...

Muy en desacuerdo con tu análisis, Armengol. Con algunas premisas y casi todas las conclusiones. A ver si tengo tiempo de comentarlas en los próximos días.
Te anoto enlace que te interesará:
http://www.elpais.com/articulo/ultima/vende/patrimonio/comunista/elpepuint/20070611elpepiult_1/Tes
Y mi cordial saludo de siempre.

5:01 PM  
Blogger Fantomas said...

Se vende patrimonio comunista
En la ruina, el PC francés explota su sede y se deshace de sus obras de arte


Los ex comunistas son hoy el partido más numeroso de Francia. En 1945, al PCF le votaba un 26% de la ciudadanía; veinte años más tarde seguían representando el 22,5% del electorado francés y sólo en 1978, conservando todavía el 20,55% de los sufragios, se vieron superados por los hermanos enemigos, los socialistas. La primera vez que cayeron por debajo de la barra del 10% fue en 1986.

La caída ha sido irresistible y ahora van a quedarse sin grupo parlamentario, pues el objetivo de renovar los 22 escaños de que disponían es inviable. Un grupo supone contar con dinero. Cada voto aporta 1,60 euros a los partidos que logran más del 1% en 80 circunscripciones. El pasado 22 de abril, en las elecciones presidenciales que ganó Nicolas Sarkozy, la candidata comunista, Marie-George Buffet, sedujo sólo al 1,93% del electorado.

Hace unos años, el PCF ya vendió el llamado espacio Marx. De hecho, ya no hablaban nunca de Marx, pero ésa no fue la causa de la venta. También cedieron en depósito una obra de Duchamp -la Gioconda con bigote- al Centro Pompidou. Ahora estudian hacer lo propio con un gran tapiz de Ferdinand Léger, así como con un vitral del propio artista y su esposa. Las míticas obras de Picasso del PCF son eso, míticas. Las buenas han desaparecido y lo que queda se reduce a una serie importante de cartas. Tienen su valor pero no bastan para escapar de la miseria.

Como tampoco basta alquilar la sede del PCF en París, el fabuloso edificio del arquitecto brasileño Óscar Niemeyer, a ciertas marcas para que organicen sus desfiles de moda. La primera vez que las top models de Prada aparecieron por el lugar el acto tenía el atractivo del sacrilegio; la segunda oportunidad fue divertida para quienes nunca habían visto el interior del platillo volante ideado por Niemeyer; la tercera ya todos descubrieron que el lugar quedaba lejos del centro y de las discotecas de moda.

La belleza y el valor arquitectónico del lugar se han convertido en un inconveniente para el PCF. De entrada, porque el edificio es monumento histórico y eso determina que sólo pueda estar interesado en adquirirlo alguien que necesite una sede simbólica, aunque le cueste 50 millones de euros y el edificio no admita reformas. Se habla de que lo compraría un hotel o una universidad. "El local no está en venta, entre otras cosas porque no tenemos otra cosa que ofrecer a los bancos cuando pedimos un préstamo", confiesan desde la dirección del PCF.

Pero ¿para qué pedir préstamos? ¿Vale la pena seguir manteniendo con vida el partido? Muchas voces reclaman la unidad del movimiento antiliberal, que las fuerzas que impusieron el no al Tratado Constitucional Europeo se agrupen, que cesen las guerras de jefes. Quince, veinte años atrás, era inimaginable encerrar en un mismo despacho a comunistas, trotskistas, ecologistas y libertarios. Hoy sólo la vanidad de los cabecillas explica que eso no se haga. Y mantener la vanidad con el 1,93% resulta para muchos más ridículo que exagerado. El equivalente a 1,7 millones de euros que llegaban cada año de la URSS al PCF dejaron de hacerlo cuando cayó el muro de Berlín.

El PCF también posee varios pisos en el centro de París. Servían para los militantes que trabajaban al servicio de ministros comunistas. Algunos son apartamentos a los que se daba un valor histórico: el del 4 de la rue de Marie Rose acogió a Lenin durante una breve estancia parisiense. Una placa lo recuerda. Y eso es todo. O no, porque el legado del PCF, con sus muchos momentos de sombra pero también de gloria y heroísmo, no debiera desaparecer en "el basurero de la historia", destino que los marxistas pronosticaba para la burguesía y para todas las fuerzas que iban "contra el sentido de la historia".

Como corren ahora las ratas comunistas de las cloacas..fumigalos con vodka Sarkosy

5:12 PM  
Anonymous Anónimo said...

esto debe de estar bueno, pero no tengo tiempo. FELICIDADES AR...GOL por primera!! por el articulo de hoy 11 junio en el Heraldillo

5:24 PM  
Anonymous Anónimo said...

Que no sea Sarkozy un Chávez francés (de hecho no hay nadie que se compare con el Bolívar petrobombástico) no quita que tengas razón sobre la fórmula del miedo. Rajoy lo explota a la perfección y se aprovecha de un Zapatero que no se eleva a la categoría del primer Blair, antes de su inexplicable sumisión al burrazo tejano. En cuanto al socialismo y sus supuesta extinción, no hay que olvidar que los males e iniquidades sociales y económicas que quizo resolver no sólo siguen en existencia sino que empeoran.
salud,
EG

7:18 PM  
Anonymous Anónimo said...

¿Sarkozy... Sarkozy? Ah si, ese nuevo presidente francés que tras ganar las elecciones presidenciales diciendo que trabajaría por el pueblo se fue de vacaciones a Malta en un yate de lujo amablemente "cedido" por un empresario multimillonario amigo.

El mismo que hace dos días se ha presentado borracho ante los periodistas del G-8 tras un encuentro con Putin.

Bueno la capacidad de cambio político de los franceses es tan grande como su ego, así que puede ser que Sarkozy pronto vuelva a ser un simple diputado arribista. Mientras siempre nos quedara Cecilia su esposa, descendiente del magnifico compositor español Albéniz y que impuso una de sus composiciones en la ceremonia de investidura de su marido (chúpate esa Sarkozy)

En cuanto a lo de España, llevas razón el candidato de la derecha-ultraderecha también agita la bandera del miedo pero es que ese partido esta a años luz de la derecha democrática europea y a lo que verdaderamente le tienen miedo los españoles es a ellos; tu espera que los socialistas movilicen el voto en Andalucía y Cataluña, y luego me cuentas.

Y al que dice que el problema de Francia es la inmigración decirle, que desgraciadamente los movimientos migratorios acarrean problemas, pero que en Europa los cubanos están a la altura de los ecuatorianos, marroquíes o subsaharianos aquí no cuelan los exiliados de salón; y quienes mas duramente tratan a los inmigrantes son las derechas que les pregunten a los cubanos que llegaban a Barajas quien era el político ultraderechista español de bigote que mandó desalojarlos y mandarlos de vuelta con viento fresco conforme fueran llegando.

Un afectuoso saludo.

8:03 PM  
Anonymous al rodríguez said...

Después que se lée el artículo de Armengol y el comentario de EG (saludos, profesor)a las 7.18 pm, no hay mucho más que decir. Salvo, quizas, vaticinar que el eufórico nuevo presidente francés acarreará males mayores a los galos y dejará el país sumido en el caos, más pronto de lo que imaginamos. Y esto llevará a los socialistas nuevamente al poder. Vivir para ver...

Al Rodríguez

12:13 AM  
Anonymous analista said...

Fantomas

cut & paste. Nada más sabes hacer eso. Con poner el link bastaba.

Armengol:

La comparación Sarkozy Chávez me pareció al principio cogida por los pelos" pero después vi algunas semejanzas.

1. Son dos payasos peligrosos.
2. Son dos populistas.
3. Son dos autoritarios extremistas.

Uno sirve al capital y el otro (Chávez) lo utiliza para su populismo.

Saludos

2:34 AM  
Blogger Fantomas said...

Analista que rayos importa si hice copy and paste.. En ningun momento yo te he dicho que yo escribi eso

Por si acaso..

lo que pasa es que me encanta verlo plasmado aqui letra por letra para que personas como tu lo puedan disfrutar mejor

Entendiste mijo?

5:25 AM  
Anonymous Pepe said...

http://abiculiberal.blogspot.com/2007/04/la-socialdemocracia-europea-en-crisis-2.html

quizas este artículo (blog) pueda añadir un poco de luz al fracaso de la izquierda en Francia

7:08 AM  
Anonymous Anónimo said...

La situacion en Europa no tiene nada que ver con izquierda o derecha.

Se trata de toda una serie de problemas sociales que estan enfrentando. El desempleo y la situacion migratoria significativamente critica en Francia y Espana.

La derecha francesa ha tomado como bandera el ultranacionalismo, ya esto ha pasado con anterioridad y Europa ha pagado graves concecuencias.

8:35 AM  
Anonymous Anónimo said...

No esta en mis posibilidades, ni en mi deseo hacer un analisis de las causas de la "crisis" de la izquierda, pero seria bueno (confieso que no he leido aun los articulos que se relacionan al final del comentario de Armengol y por tanto no se si alguna enfoca este tema) que se analizara la presion que la globalizacion a traido sobre las politicas sociales de muchos paises y que en ocasiones a determinado que gobiernos de izquierda o centro-izquierda no puedan llevar a cabo medidas sociales previstas en sus programas, pues hoy la migracion de los capitales es mucho mas facil que 20 o 30 años atras y la tendencia es ir a los paises donde se pagan los salarios mas bajos, hay menos proteccion al trabajo y los controles ambientales son mas debiles, lo que es una espada de damocles sobre cualquier gobierno que trate de implemtar politicas contrarias a esa tendencia; habria que analizar las utilidades cada vez mas crecientes de las corporacioanes y los desmesurados sueldos y compensaciones de los CEO y otros ejecutivos de primera linea y su relacion con el bajo crecimiento y en muchos casos la disminucion, en base al salario real, de los ingresos de los trabajadores de estos paises; en fin seria necesario un analisis de las casusas economicas globales que estan incidiendo en este movimiento pendular de izquierda a derecha y, por supuesto, cuando la derecha no resuleve o emperora las cosas de derecha a izquierda.
Jesus

11:46 AM  
Anonymous Papelazzi said...

Pero miren que lejos ha llegado Jean Paul Belmondo...

5:07 PM  

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